EVOLUCIONARIOS.

Mujeres evolucionarias: poderosas con o sin tacones

Es un reto ser mujer en el mundo de hoy. Descubre cómo superarlo y cuáles son los zapatos indicados para liderar la transformación.



Revisando Instagram, ves que varias de tus amigas le han dado Me Gusta a la foto de una mujer con una pinta súper. Es una mujer negra, con un estilo IMPECABLE que, a través de sus detalles, te da una pista de sus raíces africanas. El resto de su perfil está lleno de imágenes similares donde cada look te atrae más que el anterior; con maestría ella pasa de trajes de Dior a estampados nigerianos y hasta descubres que ha sido portada de varias revistas. ¿Podría ser una influencer de moda que no conocías?

Aunque por sus fotos cumple con todas las características de una fashionista consumada, Chimamanda Ngozi Adichie no es solo una apasionada por la moda, sino tal vez una de las escritoras más influyentes de los últimos años. En 2014, publicó su libro “Todos deberíamos ser feministas”, basado en su charla TEDx de 2012 del mismo nombre. Acumulando más de un millón de libros vendidos y más de cinco millones de reproducciones a su charla en YouTube, el verdadero triunfo de Chimamanda fue sembrar un mensaje en sus lectoras, como una semilla que no para de dar frutos.

En esta mujer conviven dos pasiones que de pronto te parecen contradictorias. Para bien o para mal, muchos tienen “feminismo” en la mente como una señora rigurosa, que ha trascendido las trampas de la vanidad y se viste más o menos como bibliotecaria sin espejo. En parte por eso, ver a Chimamanda en Instagram es solo encontrarse con el recubrimiento de una persona brillante, tan segura de sí misma, que no encuentra incoherencia alguna en avanzar hacia la igualdad en tacones.

En los últimos tiempos vivimos una evolución de lo femenino que rompe todos los clichés de antes: la identidad de la mujer fiel a sí misma es compleja y llena de matices, resuelta a descubrirse más allá del cuento que le ofrecen los comerciales de toallas higiénicas. Y la verdad es que algo más difícil que encajar en las expectativas de la mujer empoderada ejemplar es reconocer las contradicciones propias y amarse, no a pesar, sino a causa de ellas.

La misma Chimamanda confiesa que se siente a veces vulnerable ante las expectativas que hay sobre nuestro género. Para dictar su primera clase de escritura a un curso de posgrado, eligió un traje “feo y masculino”, temiendo no ser tomada en serio. Basta con ver sus redes para concluir que abandonó el miedo a su propia identidad (y que nunca más volvió a usar ese traje).

“Me rehúso a disculparme por mi feminidad” - Chimamanda

Ser evolucionarias no significa que todas avanzamos hacia lo mismo, mujer. Todo lo contrario. Este rollo de volvernos libres y poderosas le apunta a la multiplicidad, a que algunas quieran tacones y las otras quieran la posibilidad de no volver a usarlos nunca. Tal vez el lío radica en que nos enfrascamos en dramas innecesarios como el dress code de La Mujer Empoderada™ y nos distraemos del asunto clave: ser solidarias, abarcar las visiones diferentes que enriquecen nuestro criterio, impulsar la participación femenina en más escenarios y trabajarle a la empatía. No somos competencia entre nosotras, ¿para qué, si somos más fuertes en combo?

Unión, hay mucho de evolucionario en ello, en ser juntas, con la otra y no a pesar de ella. Chimamanda habla en general en su obra del peligro del relato único, de esa perspectiva que se cree con el poder de determinar “la verdadera historia” desconociendo el ángulo diverso o simplemente la historia del otro; sin embargo, no hay relato único cuando esas páginas se construyen a muchas manos y voces. Colectividad y cercanía, ahí hay un nuevo llamado de evolución y transformación, un clamor al que se han unido parches como las brujas de bushwick, un colectivo americano de mujeres poderosas. Desde el arte, la moda, la brujería y la fiesta, ellas han creado un espacio donde la unión femenina es un lazo y una práctica espiritual. También podemos hablar de conglomerados de medios como Refinery 29 que se han convertido en amplificadores de esas voces colectivas de todas las razas y orígenes, repositorios de contenidos creados con la siguiente finalidad: “una destinación para la mujer moderna para vivir una vida con estilo y bien rodeada”.

Se llenó este mundo de mujeres creando cosas geniales para otras mujeres. Y es, precisamente ahí, donde está lo bueno de nuestra evolución femenina. Somos más creciendo juntas, aprendiendo juntas, y hasta marchando juntas, con los zapatos que queramos.


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